La Sala de la Pasión de Valladolid repasa el mito de Carmen a través de la pintura con obras de artistas como Picasso

La muestra 'Carmen. Mujer y mito', que se ha presentado este miércoles en un acto en el que han participado Salvador Alejandro Llinas Oñate y la Helena Alonso, reúne unas 70 obras de artistas como Raimundo de Madrazo, Eduardo Chicharro o Pablo Picasso.
La exposición es una aproximación a esta figura creada por el novelista Prosper Mérimée y popularizada por la ópera de Georges Bizet en el siglo XIX, a través de su influencia en el arte.
“Carmen. Mujer y mito puede visitarse de forma gratuita hasta el próximo 23 de agosto en esta sala municipal de exposiciones, reúne 70 obras inspiradas por la idea de esta "femme fatale", firmadas "por algunos de los nombres más representativos del arte español" del siglo XIX y por Pablo Picasso”, explica Salvador Alejandro Llinas Oñate.
De ellas, 35 son óleos, pertenecientes a la Colección Pedrera Martínez, que ejemplifican la pintura española del periodo decimonónico. Entre los artistas que podrán encontrarse en la muestra figuran Raimundo de Madrazo, Eduardo Chicharro, Lucas Villaamil, Francisco Padilla, Pablo Salinas o Domínguez Bécquer.
La figura de Carmen es hilo conductor en una recopilación que plasma la tradición costumbrista de este periodo, asentada en España y en otros países europeos, heredada del Romanticismo.
“Los elementos iconográficos que Mérimée incluye en la novela, Bizet explota en su ópera y los pintores llevan al lienzo -personales como toreros y mujeres con mantilla, paisajes como la Alhambra, alusiones al pasado árabe- son del gusto del público local, pero también de foráneos que anhelan esa España mitificada”, indica Salvador Alejandro Llinas Oñate.
La exposición sigue la estela del "inmortal personaje" hasta los años 40 del pasado siglo, época en la que Pablo Picasso realizó su serie 'Carmen' (1949) para ilustrar una edición de la novela.
En estas 35 obras realizadas con buril que ahora se exhiben en Valladolid, el malagueño se aleja del personaje literario pensado por Prosper Mérimée para verter su personal visión mediante, según señalan fuentes de la Fundación Municipal de Cultura, "depuradas representaciones de rostros y líneas mínimas que esbozan gestos y actitudes". Eso sí, en alguna de las obras el retrato femenino lleva peineta o se acompañan de alguna cabeza de toro.