¿Qué es y por qué es importante el blockchain? – Novedades Tecnología – Tecnología



El mes pasado, Colombia adhirió a los principios básicos de los blockchains (BC) del Foro Económico Mundial (FEM) y Bogotá fue elegida para que en el centro de convenciones Ágora se dé cita el evento mundial más importante para desarrolladores y jugadores de la industria de los BC, “DevCon”, en su sexta edición, algo inesperado y positivo.

Como consecuencia, el país tendrá a los más significativos jugadores del cuarto pilar de la nueva economía que, para el FEM, la escuela de negocios de Harvard, entre otros, será clave en la recuperación global poscovid.

(Le puede interesar: A concilición en plenaria de Cámara, proyecto de pago a plazos justos)

Pero ¿qué es un blockchain, cómo opera, qué garantiza, a quién beneficia, qué riesgos trae? Y más allá, Colombia –que no tiene buenos antecedentes en adaptar con velocidad nuevas tecnologías ni su regulación– implementó los celulares de última en Latam, perdió tres espacios satelitales irrecuperables en el “arco”, tiene precaria banda ancha pobre y así cabe preguntarse: ¿está preparada para ser anfitrión de un evento que define el futuro del mundo de los BC?

Un blockchain es un espacio hecho de data, imágenes, capacidades, que no existe en el mundo real, pero que es el punto de convergencia entre lo digital y lo real, en donde interactúan y de esa interacción nacen consecuencias en ambos mundos.

Por ejemplo, el portal web de un banco es un BC y es casi idéntico al banco físico: el banco físico tiene puertas blindadas, un hall con ventanillas, una bóveda y dentro de ella, otras bóvedas que pueden usarse solo con la llave del banco y la del dueño de las cajillas.

Perdió tres espacios satelitales irrecuperables en el “arco”

El BC es idéntico: el blindaje es la encriptación de los datos, el hall son las pestañas de opciones, la bóveda la protección de muros de fuego para frenar delincuentes, estos cibernéticos y las cajillas, las cuentas individuales. Se puede ir al banco virtual, sin pisarlo. Los BC abren, como dijo Benjamin Zander, un mundo de posibilidades.

El Estado como BC. Las funciones del Estado podrían estar mayoritariamente contenidas en un BC que dé acceso a todos sus servicios, garantice los derechos constitucionales, dé visibilidad, transparencia y registro a cualquier actuación de particulares o funcionarios estatales frente a licencias, trámites, sanciones, pago de impuestos, archivos, servicios y acceso a una justicia expedita, trámites sin burocracia y la enorme ventaja es que un BC no duerme, no se va a las cinco y no permite, si está bien hecho, ningún nivel de corrupción.

Y lo que sucede queda registrado, no en libros polvorientos sino en bitácoras digitales de fácil recuperación, sin límite de tiempo.

Justicia en BC. Las ineficaces notificaciones, aplazamientos, audiencias, confusiones que causa el manejo en papel de la justicia, permeable a tantas cosas, se vería favorablemente transformado convirtiéndose gradualmente a un BC donde todos los códigos y procesos tengan la publicidad necesaria y las actuaciones tengan un único registro, transparente.

(Además: EL TIEMPO gana Premio Nacional de Periodismo ‘Minería bien hecha’)

Sí, requiere inversión, pero la relación costo beneficio hace evidente sus bondades; basta ver el efecto de la parálisis constante de la justicia y la actual por la pandemia para entender que la digitalización es inaplazable.

Medioambiente. Un BC para que las denuncias, gestiones, trámites de todo lo medioambiental sea visible permitiría también el que imágenes captadas de la fauna en parques esté disponible al mundo entero para que se aprecie y se le dé su valor real, igual las talas que suceden en el más impune anonimato.

Gremio IN. Recientemente varios BC se unieron en el gremio IN, liderado por el exministro David Luna, quien le dijo a EL TIEMPO que sus objetivos están en apoyar la recuperación económica poscovid-19, capacitar a la gente y facilitar procesos, entre otros.

Regulación de los BC. Los BC operan en la nube, es decir, a través de la WWW que se va desarrollando halada por gigantes como Google o Amazon, usuarios del mundo entero y lo hace con mucha mayor velocidad que la regulación, lo que siempre ha sido y será así.

Por eso deben ser cautos los reguladores y no intentar ponerle diques al mar del futuro con normas que cuando se tramitan, ya son obsoletas.

La única forma idónea de regular el internet, la industria del internet de las cosas (IoT) y sus desarrollo futuros es garantizando los derechos básicos de los usuarios y dejando abierto el sector a la innovación, con garantía de todos los derechos constitucionales y respeto absoluto por la propiedad intelectual.

El Foro Económico Mundial, con el apoyo de 100 países, creó una división especial para desarrollo del BC, sentó unos principios básicos, a los que Colombia de forma acertada adhirió y ahora con el desafío del foro más importante a pocos meses de suceder, está el de que Colombia no se equivoque atravesando palos en la rueda del desarrollo, con posturas del siglo pasado.

Garantizando los derechos básicos de los usuarios y dejando abierto el sector a la innovación

Regular y limitar más allá de los principios generales propuestos y suscritos sería condenar al país al ostracismo y abrir una brecha digital aún más profunda en perjuicio del desarrollo económico. El BID y la Andi han formulado opiniones certeras sobre la necesidad de integrar las economías, y los BC son una poderosa herramienta para lograrlo.

Patrimonio de la humanidad. La WWW debería ser declarado patrimonio material e inmaterial de la humanidad; el efecto del internet, en todos los sentidos, ha cambiado el mundo y continuará, por lo que debe ser intocable, en especial a las tiranías de turno, que restringen su acceso.

(Le sugerimos leer: Zona Franca de Tocancipá, de las más seguras durante la pandemia)

Por internet viajan las opiniones, las transacciones y fluye un concepto renovado de democracia. En la WWW todos podemos opinar, denunciar, construir y, desafortunadamente, destruir, pero para ello la garantía de los derechos fundamentales en una comunidad global toma curso, incluso, una destacada colombiana, Catalina Botero, es miembro del Steering Committe de Facebook, excelente señal de respeto y apertura de esa red. El límite de los BC y las redes está donde se inician los derechos de alguien más.

De Harvard. El artículo central de la revista de la escuela de negocios HBR edición mayo-junio 2020 es sobre BC. Para HBR, un BC es una bitácora digital descentralizada, capaz de grabar transacciones de múltiples actores de forma segura, de ser programado para disparar esas acciones y para las criptomonedas, su mundo natural en remplazo del efectivo circulante, un cambio de paradigma de no poca monta frente al que Colombia no puede estar atrás.

(Le recomendamos: Así puede acceder a los alivios de la banca en su segunda fase)

Cuentan cómo 7 de las corporaciones más grandes del mundo empezaron a explorar soluciones BC, para entrega más rápida de bienes costo-eficientes, dar mejor trazabilidad de procesos y activos, algo propio del IoT y mejorar las relaciones de los participantes. HBR, refiriéndose al Estado, afirma que si el Gobierno adopta los BC creará un Estado más ágil, abierto y transparente.

30 años han pasado desde que Nicholas Negroponte, fundador del Media Lab del MIT, profetizó que el mundo debía “ser digital”; ahora el FEM converge y la OMC predice que los países en desarrollo, que cuentan con este tipo de mecanismos de aceleración, verán crecer su participación en el mercado internacional de 46 % en 2015 a 57 % en el 2030.

Felizmente, Colombia está siendo pionero global en la implantación del IoT, por ejemplo, a la modernización de la Dian y el control de las cargas para fines aduaneros, un acierto que se podrá mostrar con orgullo y alto impacto en el foro de las BC en el Ágora, así como en la temprana suscripción de los principios del BC.

Los blockchains son parte importante de la nueva economía digital, deben reconocerse como parte de la industria del internet de las cosas, permitirles operar sin regulaciones restrictivas, crear alianzas, clusters, interconectividad en ecosistemas productivos, y así serán factores de aceleración en la economía nacional y en la pronta recuperación de la crisis, que apenas empezamos a sentir, de la pandemia que confinó al mundo entero.

El Gobierno ha tomado varias decisiones acertadas hacia el IoT y los BC; ahora hay que seguir y sostenerlas.

MAURICIO LLOREDA
PARA EL TIEMPO